La sequía en el centro de EE.UU. amenaza la cosecha de trigo
Una grave sequía afecta a granjeros en el centro de Estados Unidos.
Nebraska y Oklahoma tienen un 90% de su territorio en sequía extrema.
Los ganaderos deben comprar alimentos costosos para sus vacas.
Además, los agricultores no pueden regar sus cultivos porque los ríos están secos.
El invierno pasado hizo mucho calor y no cayó suficiente nieve.
Esto dejó el suelo sin humedad para la primavera.
Los incendios quemaron millones de acres de campos de pastoreo.
El trigo de invierno, una cosecha importante, está en mal estado.
Sólo el 30% del cultivo está en buenas condiciones.
Los agricultores en Colorado, Nebraska y Texas tienen mayores pérdidas.
Los precios de los fertilizantes subieron por conflictos en Irán.
Algunos ganaderos prefieren no usarlos para ahorrar dinero.
Sin lluvia pronto, la cosecha de 2026 podría ser muy mala.
En el centro de Estados Unidos hay mucha sequía ahora.
Nueve de cada diez partes de Nebraska están secas.
Los ganaderos no pueden dar comida a sus vacas.
Los agricultores también tienen problemas con el trigo.
El clima está muy seco desde hace meses.
No llueve mucho y hace mucho calor.
Hubo incendios grandes en las granjas.
Algunos ganaderos venden sus vacas por falta de dinero.
Otros compran comida para los animales, pero es cara.
Los agricultores necesitan lluvia pronto para salvar sus cosechas.
Una grave sequía afecta a granjeros en el centro de Estados Unidos.
Nebraska y Oklahoma tienen un 90% de su territorio en sequía extrema.
Los ganaderos deben comprar alimentos costosos para sus vacas.
Además, los agricultores no pueden regar sus cultivos porque los ríos están secos.
El invierno pasado hizo mucho calor y no cayó suficiente nieve.
Esto dejó el suelo sin humedad para la primavera.
Los incendios quemaron millones de acres de campos de pastoreo.
El trigo de invierno, una cosecha importante, está en mal estado.
Sólo el 30% del cultivo está en buenas condiciones.
Los agricultores en Colorado, Nebraska y Texas tienen mayores pérdidas.
Los precios de los fertilizantes subieron por conflictos en Irán.
Algunos ganaderos prefieren no usarlos para ahorrar dinero.
Sin lluvia pronto, la cosecha de 2026 podría ser muy mala.
Una intensa sequía en el Medio Oeste estadounidense está poniendo en riesgo la producción agrícola y ganadera del país.
Casi el 90% de Nebraska y Oklahoma enfrenta condiciones de sequía extrema, según datos recientes.
Los ganaderos se ven obligados a comprar alimentos costosos para sus animales o, en muchos casos, vender parte de su ganado debido a los altos costos.
Por otro lado, los agricultores luchan por mantener sus cultivos, especialmente el trigo de invierno, que requiere humedad para crecer adecuadamente.
El fenómeno climático de La Niña ha dejado un invierno con poca nieve y temperaturas récord, lo que ha secado el suelo en gran parte de la región.
Aunque algunas lluvias han llegado en primavera, no son suficientes para recuperar los niveles normales de humedad.
Los incendios forestales han quemado alrededor de un millón de acres, destruyendo pastizales esenciales para la alimentación del ganado.
La escasez de agua también ha llevado a muchos agricultores a reducir el uso de fertilizantes, cuyos precios aumentaron debido a conflictos internacionales.
El representante Frank Lucas, de Oklahoma, decidió no comprar fertilizante nitrogenado para sus campos, ya que la sequía haría inútil su aplicación.
Los expertos advierten que, sin lluvias significativas en las próximas semanas, la cosecha de trigo de invierno podría ser un fracaso para el año 2026.
Mientras tanto, la recuperación de la industria ganadera, que ya está en su nivel más bajo en 75 años, se ve aún más complicada.
Organizaciones como Farm Rescue y asociaciones de ganaderos están proporcionando ayuda, como heno donado y fondos de emergencia.
Sin embargo, los costos de reconstrucción de cercas y corrales destruidos por los incendios superan los 10.000 dólares por milla, lo que agrava la situación económica de los productores rurales.
Aves rapaces protegidas siguen muriendo en Reino Unido
En Reino Unido, muchas aves rapaces protegidas siguen muriendo a pesar de las leyes. Según el RSPB, entre 2015 y 2024 se confirmaron 921 ataques.
Más de la mitad de estos ataques ocurrieron cerca de tierras donde se practica la caza de aves. Los cazadores pagan para cazar faisanes, perdices o agachadizas.
El RSPB cree que algunas personas matan las aves rapaces para que no se coman a los animales jóvenes. Así, quedan más animales para vender a los cazadores.
Las especies afectadas incluyen águilas, milanos reales y halcones peregrinos. El RSPB solo confirma los casos con pruebas como videos o testigos.
Organizaciones de cazadores niegan que la persecución sea común. Dicen que es un problema de unos pocos y piden más educación. Sin embargo, el RSPB quiere que la caza de aves en Inglaterra y Gales tenga licencias.
Estas licencias podrían retirarse si no se protege a las aves. El gobierno aún no decide, pero trabajará con el sector para mejorar las leyes.
En Reino Unido, algunas aves raras están muriendo. Esto pasa aunque hay leyes que las protegen.
El grupo RSPB dice que 921 aves murieron entre 2015 y 2024. Más de la mitad de estas aves murieron cerca de lugares donde se caza.
Algunas aves importantes son los halcones peregrinos y los buitres. Estas aves ayudan a controlar animales pequeños en la naturaleza.
El RSPB dice que algunas personas matan estas aves por dinero. Ellas prefieren más animales para que los cazadores paguen por dispararles.
El RSPB quiere que los lugares de caza paguen multas si no protegen a estas aves. Pero algunos grupos de cazadores dicen que no todos hacen esto.
Las leyes nuevas pueden ayudar a proteger más a estas aves importantes.
En Reino Unido, muchas aves rapaces protegidas siguen muriendo a pesar de las leyes. Según el RSPB, entre 2015 y 2024 se confirmaron 921 ataques.
Más de la mitad de estos ataques ocurrieron cerca de tierras donde se practica la caza de aves. Los cazadores pagan para cazar faisanes, perdices o agachadizas.
El RSPB cree que algunas personas matan las aves rapaces para que no se coman a los animales jóvenes. Así, quedan más animales para vender a los cazadores.
Las especies afectadas incluyen águilas, milanos reales y halcones peregrinos. El RSPB solo confirma los casos con pruebas como videos o testigos.
Organizaciones de cazadores niegan que la persecución sea común. Dicen que es un problema de unos pocos y piden más educación. Sin embargo, el RSPB quiere que la caza de aves en Inglaterra y Gales tenga licencias.
Estas licencias podrían retirarse si no se protege a las aves. El gobierno aún no decide, pero trabajará con el sector para mejorar las leyes.
El Real Sociedad para la Protección de las Aves (RSPB) denunció que, pese a décadas de protección legal, aves rapaces siguen siendo víctimas de ataques ilegales en Reino Unido. Según su informe, entre 2015 y 2024 se documentaron 921 incidentes confirmados, muchos de ellos en zonas dedicadas a la caza de aves.
El RSPB atribuye estos ataques a intereses económicos, ya que los depredadores naturales como águilas y halcones amenazan las poblaciones jóvenes de faisanes o perdices, especies muy cotizadas por los cazadores. Aunque las organizaciones de caza rechazan que la persecución sea generalizada, admiten que algunos individuos violan la ley.
El RSPB ha logrado tres condenas este año gracias a pruebas como grabaciones ocultas y análisis forenses. En uno de los casos, un guardabosques fue multado por intentar matar un halcón en Yorkshire. Sin embargo, la organización insiste en que las sanciones penales no son suficientes y propone un sistema de licencias para la caza de aves, similar al existente en Escocia para la caza de urogallos.
Las licencias podrían suspenderse si se demuestra, en un tribunal civil, que una finca no protegió a las aves protegidas. Mientras tanto, el gobierno británico evalúa la propuesta, aunque por ahora no la respalda oficialmente. Por otro lado, sectores del mundo cinegético argumentan que estas medidas penalizarían a fincas responsables y obstaculizarían sus esfuerzos de conservación.
Expertos como el profesor Davy McCracken, de la Universidad Rural de Escocia, señalan que el conflicto surge de tensiones económicas en la gestión de terrenos. Aunque reconoce que solo una minoría está involucrada en estos crímenes, subraya que centrar la atención en ellos puede opacar el trabajo de conservación que sí se realiza en el sector. La discusión continúa abierta mientras las aves rapaces siguen en riesgo.